De entre todas las noticias que salen en un diario, justamente la noticia política de gran calibre de importancia no es la noticia más leída. ¿Y saben por qué? Ahí va…
Un blog publicó fotos íntimas de una profesora de inglés en la clase
Parece fácil pero nos pone a prueba. ¿Cuántos elementos de HTML4 puedes nombrar en 5 minutos?. Mi score en el primer intento fue de 80 y en el segundo me olvidé de escribir los más obvios, pero bueno, 80 no es un número despreciable:
Desde el año 1997 tengo algo así como ordenadores de mano. Desde los viejos modelos de Palm hasta los smartphones de hoy en día. Ninguno realmente me despertó ansia y placer al usarlo. Quizás, allá por el 98 cuando di la forma de conectar casi permanentemente mi Palm IIIc a internet haciendo cosas raras pude sentir algo de emoción al usar uno de estos aparatos.
Casi nada me mantuvo atado al aparato. Ni el calendario, ni la alarma, ni los juegos, ni nada. Cada aparato, a pesar de tener las miles de herramientas carecía de esa esencia única que te hace cambiar de parecer y depender del objeto en sí. Alrededor del año 2003, me dije que debía estar ya conectado de una vez y me compré el primer teléfono Nokia que me permitía conectarme a internet, navegar, etc. La experiencia fue, digamos, normal. A la semana le perdí el encanto a usar el teléfono. Uno tras otro todos mis aparatos portátiles (menos el Macbook) fueron pasando a un tercer plano. Mis últimos teléfonos ya los compré en plan la menor cantidad de cosas posibles dado que sabía el efecto que iba a causar. Realmente, tener un teléfono o aparato que te solucione la vida, te sea ameno utilizarlo, que además sientas comodidad en todos los aspectos no encontré de momento. Salvo, el día que me llegó el iPhone.
Como es casi de costumbre, una vez que tengo un aparato que fue comprado por mí y luego de una o dos semanas de uso normal, me gusta volcar mis puntos de vista en mi blog.
Ya que no costaba nada, en la última reunión de desarrolladores web en Barcelona hicimos el día oficial del 403 para Internet Explorer. Será el 4 de marzo, un día en que, toda la gente que entre a tu sitio web verá una página de error 403. A todo esto, Artnau ofrece la receta para llevar a cabo esto escribiendo unas reglas en tu archivo .htaccesss y Choan se ha currado un estupendo plugin de Wordpress, que automáticamente hace que todos los 4 marzo tu blog automáticamente les muestre la página 403 a aquellas personas que entren con IE.
Yo tenía pensado directamente hacerlo todos los días, me habían dicho que era un poquito extremista.
¿A quien no les gusta las porras? A muchos quizá, a mí me encantan. Hoy, a pesar que lleva unos cuántos días en línea, leí sobre Porralia: una nueva forma de diversión. La idea, como la cuentan en el sitio es bien simple:
Porralia es un bot que recoge los resultados de porras hechas a través de twitter. Para contestar a una porra debes hacerte seguidor de Porralia, esperar unos 10 minutos sin escribir otro mensaje, y ya puedes contestar a las porras escribiendo
@porralia: Si
o
@porralia: 6-3
Luego de seguir al usuario Porralia en Twitter te llegan los mensajitos que puedes responder y cachondearte con las encuestas del día y luego ver los resultados en el blog de Porralia.
Hace un tiempo di con una imagen de usuario de flickr que tenía unas cuantas imágenes abiertas y puestas en exposé. Hice mi captura para ver como iba todo y quedé impresionado de la velocidad con la que trabaja el antiguo OS. Bien, hace unas horas otro usuario de Flickr se lo tomó enserio y me envió su captura con 1026 ventanas abiertas.
Había comenzado a ver la serie Dexter por casualidad. Un amigo me dijo: tienes que ver esta serie pero yo iba ya por el sexto capítulo de la primera temporada. Dexter es una de las pocas series que tiene un argumento que se sale de lo normal. Lo normal es ver la serie de un asesino en serie y punto. O bien el bueno contra el malo. Pero Dexter va más allá.
Todo comienza con Dexter Morgan, un forense experto en salpicaduras de sangre del Departamento de Policía Metropolitana de Miami. Para entonces Dexter tuvo una infancia un poco jodida: matan a su madre en un contenedor con una sierra eléctrica estando él dentro, amen del resto de cosas que tuvo que sufrir luego en su niñez y adolescencia. Tan pronto como su padre adoptivo Harry, un policía honesto, descubrió que Dexter era un chico “especial” pero que demostraba señales de comportamiento sicopático, matando mascotas del barrio, comenzó a enseñarle cómo ocuparse de sus impulsos violentos. Le enseñó a matar sin dejar rastros, también le enseñó como aparentar normalidad entre la sociedad y a cómo canalizar sus ansias de matar y siempre hacerlo para cumplir “el bien” siguiendo unos códigos de honor. El código de Harry es un conjunto reglas inquebrantables que le enseñó para que pueda controlar, enmascarar y canalizar los impulsos de matar.
Este es el weblog personal de Diego Martín Lafuente, diseñador, tecnólogo y geek. Creado en el 2001 y con ánimos de sobra para hablar y opinar de tecnología, diseño y también temas en general.
Si es tu primera vez leyendo un weblog, te recomiendo que leas mi introducción a ¿Qué es un weblog?, luego puedes revisar el archivo de entradas escritas en este sitio o ver las categorías de temas y encontrar los que te interesen.