Cosas de la vida, ayer tuve que ir de aquí para allá con un montón de papeles. ¡Oh! ¡el mundo offline que tanto odio! ¡Qué tedio tener que rebuscar papeles en mi casa! ¡Qué manera de perder tiempo!
Y así es la cosa, resulta que necesitaba unos papeles, entre ellos, una copia de mi contrato de trabajo. Por la mañana, perdí e hice perder el valioso tiempo de mi socio para gestionar una copia de contrato. Una vez terminado todo, no podía creer que se haya perdido al menos 1 hora entre llamadas, correos y caminatas para tener y entregar todo, así es el mundo off-line.
Lo más curioso es que, junto a mis socios desarrollo Tractis: la mejor plataforma del mundo para crear, firmar y administrar contratos, pero lamentablemente, todo nuestro papelerío fue creado antes de que tengamos la plataforma funcional. Así de graciosa es la situación y como dice el dicho: en casa de herrero, cuchillo de palo, me acordé de lo importante que es hacer todos los trámites online, y con certificados digitales.
Luego de terminar todo me quedó tan claro que no quiero volver a ver más papeles. Es increíble la cantidad de papeles firmados que tengo en casa de un montón de tonterías que sólo generan montañas de basura: teléfonos móviles, óptica, internet, banco, etc. Tanto papel que luego se pierde (de hecho extravié varios), se rompe ¡y a veces hasta se borra la tinta! Esto no debería ser así, si hubiera tenido todo digitalizado, como lo estamos haciendo ahora, me hubiera ahorrado de hacerle llamadas a mi amigo David y también al gestor, hubiera sido todo tan simple como entrar a mi cuenta, y en la lista de mis contratos hacer clic en mi contrato de trabajo y darle a imprimir, exportar a PDF u otras opciones, me hubiera demandado 1 minuto hacer todo esto, sin embargo no pudo ser así.
Si perdí 35 minutos valiosos sólo en llamadas y correos, y luego otros 30 en gestionar la entrega, no me quiero imaginar una empresa pequeña, con pocos recursos humanos, que maneje 20-30 contratos en un mes. Ya me da pautas de lo mal y obsoleto que está el sistema, de lo cansino y burocrático que se pone, que ya te obliga a montarte unas metodologías totalmente cavernícolas e ineficientes, que te hace molestar a tus compañeros de trabajo y clientes, porqué no, cuando podrías tener todo on-line a un clic y con todas las facilidades y soporte legal que la Unión Europea te puede ofrecer.
El viernes pasado conocí a un diseñador italiano, muy majo, que me comentaba la cantidad de problemas que tenía para sellar negocios con gente de otro país y con gente de España. El problema radica en que todos sus negocios los gestiona él y su agente por correo electrónico, lo cual da puerta abierta para que se realicen modificaciones post entrega de diseños o bien, se paguen los trabajos cuando quiera el cliente o lo peor: ¡que te diga que no quiere parte de tu trabajo y no te lo quiera pagar! Ya le decía yo que sin un contrato bien redactado no se puede uno defender en este mundo, y ya que le gusta tanto el mundo digital podría meterse en Tractis y desde ahí gestionar todos sus contratos y trabajos de forma eficiente y así tener la seguridad de que al menos, con contrato de por medio no se tomarían las cosas tan a la ligera y encima, trabajar de forma colaborativa con su agente y sus clientes alrededor de toda Europa. Al contarle esto, no podía creer que podíamos hacer todo esto on-line, no sabía que existían tales facilidades y automáticamente se le pusieron los ojos brillantes.
Yo lo tengo claro, desde que me crucé con la gestión online de documentos con certificados digitales, no quiero volver atrás nunca más.