El salieri de Hernán
No es la primera vez que leo algo sobre los nuevos salieri de blogosfera. Es lamentable. Lo repetimos siempre, incluso, es que en mi caso no lo entiendo, particularmente, por qué lo hacen. Tan difícil es entender que, si ofrezco un contenido o un material libre, modificable, revendible, derivado que su único límite sea, una simple cita, y me lo encuentre plagiado de la forma más cretina que existe. No entiendo como un material, cuya única exigencia sea citarme, me lo encuentre sin cita, ¿cuál es la gracia?
¿Acaso tenemos que recurrir a algo más restrictivo, que dé más miedo? Creo que no. No hace falta ser malvado para protegerse de los salieri. Lo que yo quiero es que utilicen las cosas que hago, siempre y cuando, se respete la autoría. Creo que, no hace falta un cociente intelectual superior a los 120 puntos para entenderlo. Una simple cita visible al material sobra.
Lo peor de todo, es que, hay quienes se enojan si les pides explicaciones o cambios a su trabajo. Esto es lo que uno tiene que tolerar.
Pero ante todas estas adversidades, lo repetimos siempre. Hay que leer la licencia. Intentamos explicarle a todo el mundo que, los contenidos son libres –en algunos casos– o con limitaciones, pero están sujetos a una licencia. Un pequeño texto que indica la validez de uso, distribución y todo sujeto a un único requerimiento: la cita. Hay que ser bastante despistado para no leer una línea de este calibre, al mismo cuerpo de la nota donde se ofrece un material:
El trabajo está licenciado con Attribution 2.5 de Creative Commons y no ofrezco ningún tipo de soporte técnico.
Escribo esto luego de leer dos casos de plagio bastante curiosos. El primero, se lo hicieron a Hernán Casciari. No tengo el gusto de conocerle en persona, pero me he hartado de risa al ver lo que ha hecho frente al suceso: entrevistó a su salieri, que es un policía. Un policía, ¡se roba los contenidos de Hernán!, los publica en un periódico a y los firma con su nombre. El policía no tiene ni idea de lo que habla Hernán en su nota, de hecho, éste mismo se ha transformado en el ejemplo de la misma. Ni siquiera sabe lo que era la palabra sulky. Hernán lo deja en evidencia pero, en el fondo sé que lo hace para que el mismo salieri se dé cuenta del error que cometió.
Pero esto parece que Choan tuvo la misma mala suerte. Utilizan un artículo suyo creando una obra derivada, que además, le ponen una licencia restringida (c), se reservan todo el derecho por la misma sabiendo que, de antemano nada más hacía falta citarle y poner la misma licencia.
Las licencias, están para solucionarte muchos problemas, entre ellos, tener que contactar con el autor, molestarle en su momento de lectura del diario con un café y tener que explicarle lo que quieres hacer con su trabajo. Cuando hice mi plantilla de Wordpress, I HAEV STYEL, la licencié con la idea que tenga un solo requerimiento: la cita. Sin ella, todas las horas que perdí en mi trabajo no se verán recompensadas. No hay nada más ruin que afanarse un trabajo ajeno, borrar el nombre del autor con goma y poner el vuestro con lápiz. Podrán existir similitudes, coincidencias, pero cuando se trata de plagio, siempre se nota.
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11 Comentarios en “El salieri de Hernán”
Palabras como “cabrón”, “puta licencia” o “subnormal” te hacen perder toda la credibilidad que le intentas dar a tu post. Sobretodo la última, “subnormal” ya que su utilización además de demostrar una pésima educación, entra dentro de lo que yo llamaría escasez total de ética humana.
Hazte un favor a ti mismo y a los que leemos de vez en cuando tu blog. Para hacer llegar el mensaje no hace falta usar este tipo de expresiones en ningún caso. Esto también es usabilidad y experiencia de usuario. Por mucho que grites no te van a oír mejor.
RoQ
16 de Diciembre de 2006 a las 2:29 pm
Hola, el segundo link esta repetido
Hola,
Es una pena que todavía haya gente que se dedique a saltarse las licencias libres. Lo único que consiguen es retrasar su progreso y poner trabas al dominio público. Otro gallo cantaría si se vieran bien amenazados de una demanda…
Por cierto, hace poco aprendí que cuando nos referimos al nivel de «inteligencia» con valores (te cito: “coeficiente superior a los 120 puntos”) en realidad hablamos del cociente intelectual, y no del coeficiente. El coeficiente es el valor cuando se multiplica por la media. http://es.wikipedia.org/wiki/Cociente_intelectual
Supongo que es una de esas cosas que nadie sabemos, y acaba pareciendo que los ignorantes son los pocos que sí lo saben, jaja.
requerido no, requetequerido
16 de Diciembre de 2006 a las 11:15 pm
la tercera condición de la licencia no prohibe las citas? Me refiero a una práctica tan común como reproducir parte de tu artículo (en este caso) para hablar sobre el tema.
La licencia me prohibiría armar un artículo propio a partir de este?
al fin y al cabo la condición dice: “Sin obras derivadas. No se puede alterar, transformar o generar una obra derivada a partir de esta obra.” Entiendo que ‘no se puede alterar’ significa que no se puede extractar un trozo de párrafo, por ejemplo. ¿O quizás ese extracto ya sería un objeto distinto (y por lo tanto no sujeto a la misma licencia)?
me tendría que leer el p. manual?
Si lo que quieres es hacer obras derivadas de las cosas que escribo, la repuestas es, no. Si lo que quieres es hacer una obra derivada de mi plantilla de wordpress, entonces, sí. Puedes reproducir todo o parte del contenido del artículo, citando al autor y sin modificar una letra.
Raspu
17 de Diciembre de 2006 a las 6:01 am
“Entiendo que ‘no se puede alterar’ significa que no se puede extractar un trozo de párrafo, por ejemplo. ¿O quizás ese extracto ya sería un objeto distinto (y por lo tanto no sujeto a la misma licencia)?”
En muchos países (por lo menos en Chile, España, Uruguay, Argentina y Colombia) las “citas” son una excepción al derecho de autor, por lo que no necesitas la auorización del titular de copyright para incluir un fragmento de otra obra a modo de cita o reseña. Pero debes cumplir ciertas condiciones. Te cito el caso de Argentina:
Artículo 10:
Cualquiera puede publicar con fines didácticos o científicos, comentarios, críticas o notas referentes a las obras intelectuales incluyendo hasta mil palabras de obras literarias o científicas u ocho compases en las musicales y en todos los casos sólo las partes del texto indispensables a ese efecto. Quedan comprendidas en esta disposición las obras docentes, de enseñanza, colecciones, antologías y obras semejantes. Cuando las inclusiones de obras ajenas sean la parte principal de la nueva obra, podrán los tribunales fijar equitativamente en juicio sumario la cantidad proporcional que le corresponde a los titulares de los derechos de las obras incluidas.
Sí, para qué negarlo, es muy frustrante que no le reconozcan al César lo que es del César (o a Dios lo que es de Dios, vaya). Eso que dices de borrar el nombre del autor y sustituirlo por el del birlador de Sevilla me recuerda algo que me pasó en el colegio. Resumiendo: pierdo mi lápiz, uno de esos azules con una banda blanca para anotar el “name” en el lado. Mi compañero estrena lápiz, dos míseros duros, con una mancha de típex sobre una faceta. Quito la tinta correctora, suspicaz, y ahí lo tengo, mi nombre. Pues sí, tío, sí… ¡nuestros derechos no son nada!
Posts.com.ar » Perro raza Sulky
18 de Diciembre de 2006 a las 6:59 am
[…] Leo un post en Minid.net http://www.minid.net/2006/12/16/el-salieri-de-hernan/ que habla sobre el plagio de una redacción de Hernan Casciari, el escritor, autor del blog de la mujer gorda. Y después de ver el post de Minid.net, fuí al blog de Casciari (www.orsai.es), donde tenía una entrevista al sujeto que plagió su obra, diciéndole que era para una revista. Y de ahí es de donde extraigo el párrafo con el que comienzo el post. La verdad que fue bastante ingeniosa la manera de dejar en rídiculo al tipo(además era policia) que le afanó un texto y lo envió a un periódico para que lo publiquen, como si hubiera sido de su autoría. Lo que me gustó más fueron las partes donde le pide que le explique en que consisten algunas ideas del texto, y el tipo patinaba sin decir nada. Y bueno cuando le preguntaron que significaba Sulky salió con eso. Ja. Según la wikipedia: El sulky es un pequeño carruaje americano de carrera. Destaca por su sencilla construcción y escaso peso. […]
rafa
18 de Diciembre de 2006 a las 9:16 am
si maquina pero no te bandies, con todo respeto, son dos casos distintos, Hernan es un escritor posta, el que te quiere robar un articulo a vos es un naboleti, al que te quiere robar la “plantilla” hay que ir a buscarlo y pegarle encima
sefer
18 de Diciembre de 2006 a las 2:31 pm
Para el FLISOL 2005, hice un poster cuyas obras derivadas anduvo por varios paises de latinoamerica: NINGUNO me CITO!.
Contacte’ a uno de ellos, que luego se rectifico’.
PERO porque tuve que contactarlo para que hiciera lo que se debe? Y es gente que sabe de licencias, derechos, GNU, CC, etc.
Que queda para el resto?.
Mi solidaridad, saludos.
Apuesto a que en el Colegio de Periodistas de mi país pregunto a alguien al azar si sabe en qué consisten las licencias Creative Commons, y en nueve de cada diez casos pondrían una cara de “en qué idioma me está hablando?” y me ofrecerían una respuesta negativa.
Creo que no hay mejor evidencia de que, desafortunadamente, este mundo no parece ser de los idealistas… y de que en nuestros terceros mundos el pasarse las autorías y fuentes por el forro es requisito indispensable para ejercer el periodismo de pasquín que pareciera pulular en nuestras tierras.

Cash
16 de Diciembre de 2006 a las 12:22 pm